¿Qué haces cuando tu bebé lleva 3 meses comiendo perfectamente y de la noche a la mañana deja de hacerlo? Pues empezar a comerte la cabeza con causas, consecuencias y demás paranoias de mamá del montón. ¿Qué está pasando?

Fue hacia los 3 meses y medio cuando Olivia empezó a hacer “cosas raras” a la hora de comer. Siempre le ha encantado la teta, desde que nació ha comido fenomenal. Siempre le he ofrecido el pecho a demanda y ha sido bastante regular en las tomas, cada 3 horas aproximadamente.

Pero de repente empezó a rechazar la toma de la noche. Esa que hacemos después del baño y antes de irse a dormir. Siempre ha sido una toma adicional que usábamos más para calmarla y ayudarla a dormir que como una necesidad alimentaria, y a ella hasta ese momento, parecía encantarle.

Después del rechazo de esa toma empezó a rechazar otras, ninguna en concreto y todas en general. Podían pasar 4 o 5 horas hasta que Olivia decidiese hacer una toma decente. A veces comía, pero a penas 2 minutos después de haber empezado dejaba de mamar. Además comenzó a entretenerse mucho, cualquier ruido la distraía y muchas veces, una vez distraída ya no había manera de seguir con la toma. Eso sí, por las noches seguía comiendo tan plácidamente.

Y claro, cuando te pasa algo así te frustras y empiezas a darle vueltas al coco. Empiezas a pensar que tu cuerpo ya no está fabricando leche suficiente, que quizá el sabor a cambiado y ya no le gusta, que tu bebé está pasando hambre, que vas a tener que meterle un biberón y acabar con tu LME (lactancia materna exclusiva), y mil cosas más que en lugar de ayudar hacen que tu paranoia aumente y lo veas todo muy negro

Después de pasar por dolores increíbles, grietas, mastitis, horas sin dormir y demás amiguitos que acompañan a la lactancia materna ¿se iba a acabar así? ¿De la noche a la mañana y con sólo 3 meses y medio Olivia había decidido que yo iba a dejar de ser su fuente de alimento? Era hora de hacer una visita al Sr. Google.

Empecé mi búsqueda: “mi bebé rechaza el pecho”, “bebé de tres meses no quiere comer”, “crisis de lactancia” y… ¡Bendito Google!. En serio ¿cómo lo hacían nuestras madres sin internet? En la enciclopedia Larouse no venían estas cosas.

Los resultados de mis búsquedas dieron sus frutos, en muchas webs se hablaba de la “crisis de lactancia de los 3 meses” y era increíble, parecía que hubiesen venido a preguntarme a mi cuales eran las características de estas crisis. Todo cuadraba a la perfección.

Con la revisión de Olivia de los 4 meses, consulté el tema con la pediatra y efectivamente, es una crisis bastante común. El cuerpo comienza a fabricar la leche de otra manera y los bebés tienen sus sentidos mucho más desarrollados. Si juntas por una parte que el bebé debe tener un poquito de paciencia (que hasta el momento no ha tenido que tener) para que la leche haga acto de presencia y por otra parte que todo le llama la atención, el resultado es una mamá desesperada que no sabe que puñetas está pasando. Mami, lo que te está pasando es la crisis de los 3 meses, no te preocupes, ten paciencia y todo volverá a la normalidad (más o menos).

Afortunadamente, creo que puedo decir que la crisis ha pasado y que nuestra lactancia vuelve a ser más o menos la que era. Es verdad que las tomas duran menos, pero eso es pura lógica, después de 4 meses mamando, nuestros bebés son expertos succionadores y consiguen más leche en 5 minutillos que la que conseguían antes en el doble de tiempo. A parte de eso, lo demás sigue como estaba, tomas regulares, bebé con muchas ganas de comer y mamá contenta.

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