lactancia

La lactancia materna y trabajo es tu siguiente preocupación después de las 16 semanas de permiso por maternidad. Es posible que hayas pasado por dificultades al principio pero, por fin, conseguiste una lactancia materna exclusiva después de todo.

Quizá tengas suerte y puedas acumular las horas de lactancia y ampliar un mes más el disfrute de tu bebé. Incluso es posible que tengas sentimientos encontrados entre el deseo de volver a trabajar y el de estar con tu bebé.

Como sabéis, soy una fiel defensora de la LME y de sus beneficios, siempre que las circunstancias lo permitan. Por eso, nunca he dudado es seguir ofreciendo a Telma mi leche en exclusividad durante al menos sus 6 primeros meses de vida tal y como recomienda la OMS, a pesar de mi incorporación laboral.

A partir de esas 20 semanas comenzaremos con la alimentación complementaria que tal y como indica su nombre y sobre todo al principio, es eso, un complemento de la leche, materna en este caso, que seguirá siendo durante unas cuantas semanas más el alimento base y fundamental para el crecimiento de nuestros bebés.

No queda otra, con la incorporación laboral llega el momento de los malabarismos para que nuestros bebés continúen recibiendo nuestra leche. Muchas de las lactancias maternas actuales terminan cuando las mamás vuelven al trabajo y es que la desinformación sobre la lactancia materna sigue siendo un handicap que pesa mucho.

Lo importante es tener claro el camino a seguir (y ganas, muchas ganas) y yo esa parte la tenía cristalina, lo que no tenía claro del todo era la manera de proceder. Bendita Silvia, que se cruzó en mi camino para terminar de iluminarlo con sus conocimientos y consejos. Ella es logopeda, maestra de PT, asesora de lactancia y educadora de Disciplina Positiva, una crack. Puedes conocer más sobre ella en https://mihijonohabla.com

Su ayuda me ha venido fenomenal, y como compartir es vivir, os dejo a continuación todos sus consejos sobre extracción, conservación y demás información necesaria relacionada con este mundo de la lactancia materna diferida.

Lactancia materna, horarios y lugar de trabajo

Calcular las horas de separación con tu bebé

En primer lugar, no es lo mismo pasar 4 horas lejos de tu bebé que 10. En función de eso, tendrás que planificar el número de tomas de tu bebé. La cantidad depende de cada uno pero es muy posible que cada dos o tres horas como mucho necesite tomar leche. Por lo tanto, si vas a estar más de 5 horas lejos de tu bebé es recomendable que vayas haciendo un pequeño banco de leche en tu congelador.

Jornada partida o jornada continua

La lactancia materna y trabajo se ven influidas por el tipo de jornada. Una jornada partida puede ser larga pero también puede posibilitar que la madre se acerque al bebé y le pueda dar pecho directamente.

Distancia entre la madre y el bebé

Es posible que la madre trabaje cerca de casa. O que el bebé vaya a una Escuela Infantil cerca del centro de trabajo de la madre. En este caso, la madre seguramente pueda dar alguna toma de manera directa a su bebé.

Sacarse leche en el trabajo

Unir lactancia materna y trabajo significa hacerse con un buen extractor de leche o sacaleches. Los más rápidos y cómodos son los eléctricos que pueden ir conectados a la corriente o con pilas. Dentro de estos, tenemos los simples y los dobles. Como podrás imaginar, con los dobles se tarda la mitad de tiempo en extraer la leche del pecho, aunque sean más caros. Si te va a costar arañar tiempo para poder vaciar tu pecho, lo más recomendable es un sacaleches eléctrico doble. En este caso, venden en distintas tiendas tanto españolas como asiáticas sujetadores para mantener el sacaleches en su sitio y las manos libres. Normalmente se puede regular la intensidad de la succión del sacaleches. Y nunca debe doler. Si duele es porque quizá el embudo no sea del tamaño adecuado a tu pezón y debes cambiarlo.

Sin embargo, es probable que los primeros días te sientas extraña al sentir el tacto frío del extractor en tu pecho unido al ruido de la máquina mientras funciona. Así que para estimular la prolactina y la oxitocina y que la leche fluya puedes masajear el pecho previamente. También ayuda mucho ver vídeos y fotos de tu bebé en el móvil mientras el sacaleches hace su labor. No olvides aclarar con agua y jabón al terminar el embudo y los tubos del extractor.

Conservar la leche materna en el trabajo y en casa

Puedes juntar la leche que te hayas extraído durante 24 horas. Pero es importante que se mantenga refrigerada. Por ello es imprescindible que consigas una neverita portátil y 4 o 5 acumuladores de frío o bloques de congelar, por lo menos para el trayecto del trabajo a casa.

Es posible que en tu lugar de trabajo dispongas de una nevera y puedas meter la leche ahí hasta tu hora de salida. Si te da vergüenza que el resto de tus compañeros vean tu leche, siempre puedes guardarla en dentro de una bolsa opaca. Dicho esto, lo más recomendable es que en casa la guardes la leche separada en cantidades de 50 ml. Puesto que la leche que haya tocado el bebé no se le puede volver a dar, así nos aseguramos de aprovechar la mayor cantidad posible. Si tu bebé toma seguro más de 100 ml en cada toma, puedes guardar la leche en cantidades de 100 ml.

Lo ideal entre lactancia materna y trabajo es llegar a casa y meter la leche extraída en la nevera para poder dársela al bebé al día siguiente. El día previo a dos o tres días de descanso puedes dejarla igualmente en la nevera hasta que te toque volver a trabajar. Te dejo una tabla sobre la conservación de la leche materna tomada de la AEP:

tabla

Si uno de los días sobra alguna bolsita o bote de la leche que llevaste, puedes congelarla.

Cómo dar leche materna si no está la madre

Puedes intentar que tu bebé se acostumbre a tomar tu leche de otra manera la semana previa a tu incorporación. Pero generalmente, esto se convierte en un sufrimiento tanto para ti como para tu bebé y la persona que le intente dar la leche. La realidad es que ellos acaban asumiendo que cuando no está mamá sigue siendo necesaria la leche y que se puede tomar de otra manera.

El método para dar la leche materna va a depender principalmente del cuidador de tu bebé. Seguramente hayas oído que darle leche materna con cuchara, vaso o jeringa apenas interfiere en la lactancia. Pero puede pasar que el cuidador no se apañe o, si está en una escuela infantil, no puedan por razones de tiempo y organización. Lo ideal es un biberón donde el flujo solo salga cuando el bebé succiona. Aquí puedes ver qué biberón es mejor. No obstante cada bebé y cada madre y/o cuidador/a es un mundo. Así que si optáis por otro biberón, te recomiendo que pruebes a enseñar al cuidador el método Kassing para darle tu leche, y así mantener la lactancia materna más fácilmente.

Calentar y/o descongelar la leche materna es muy fácil. Simplemente calientas un recipiente con agua y metes el biberón o la bolsa con la leche dentro. Puedes calentar un tazón con agua en el microondas o ponerlo bajo un chorro de agua caliente, aunque esto implica más gasto de agua. Tras unos minutos en el agua caliente, la leche estará lista para que la tome tu bebé.

Qué hacer con la leche materna que no vale

Es posible que tu bebé se haya dejado gran parte de la leche en alguna toma, o que no se haya tomado la leche descongelada en el tiempo esperado. Incluso que se haya estropeado el congelador y tengas que deshacerte de tu banco de leche (da rabia pero pasa con relativa frecuencia, por desgracia.

Puedes tirarla pero también puedes aprovecharla. Por ejemplo, puedes echarla en el agua del baño de tu bebé para hidratar su piel. Puedes hacer recetas de bollería con ella, jabones e incluso joyas de leche materna si te pones en contacto con alguna artesana que las haga.

Conclusiones

Las primeras semanas pueden ser un poco caóticas hasta que madre y bebé os acostumbréis al nuevo ritmo diario. Mientras mantengas la lactancia a demanda cuando vuelvas a estar con tu bebé, no tiene por qué haber interferencia entre lactancia materna y trabajo. Recuerda que, una vez introducida la alimentación complementaria, debes ofrecer el pecho primero puesto que es el alimento principal por lo menos hasta el año. No obstante, en tu ausencia, la alimentación complementaria puede sustituir alguna toma.

Si más adelante deseas que tu bebé tome papillas de cereales cuando tu no estés, recuerda que se pueden preparar con agua perfectamente. Por lo tanto, no es necesario que utilices leche artificial para ello o que te tengas que extraer una cantidad añadida de leche materna.

Es muy posible que tu bebé se tome de diferente manera tu ausencia. Por ejemplo, que desee estar pegado a ti por la noche, compensando así las horas que pasas fuera de casa y la leche que no haya tomado durante el día, o que parezca que te rechaza. Es temporal y todo pasa. Eso sí, no olvides cuidarte y pedir ayuda para descansar tú de vez en cuando.

Imagen: Foto de Negocios creado por freepik – www.freepik.es

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